¿Cuál es el Estado que queremos?
El Centro de Investigación y Promoción para América Central de Derechos Humanos, conocido por sus siglas como el CIPAC, con sede en San José - Costa Rica, ha realizado diferentes investigaciones y consultas en la población gay-lésbica-bisexual y transgénero (BGLT), sobre las áreas vulnerables en las cuales los derechos humanos les son violentados, dentro de las más importantes nos encontramos con violaciones en los temas relacionados a: Familia, Trabajo, Salud, Educación, Religión, género, adulto-centrismo, entre otros.
Si consideramos que la discriminación por orientación sexual, parte de cualquier distinción, exclusión o preferencia que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato, nos encontramos con una legislación con muchos vacíos, además, una población social y culturalmente cargada de mitos y tabúes que fomenta la discriminación y el odio hacia las poblaciones BGLT.Por su parte, el CIPAC, ha realizado múltiples esfuerzos con el fin de crear vías de sensibilización sobre los derechos humanos de estas poblaciones, estos esfuerzos han sido canalizados principalmente por medio de las alianzas estratégicas con diferentes sectores, tanto de la sociedad civil como con entes gubernamentales.
La visibilización de las agendas políticas de la población gay-lésbica, han colaborado en la discusión sobre los valores de la diversidad, el reconocimiento a los derechos humanos y la importancia en una educación acorde a las necesidades sociales a partir de sus procesos de cambio, esta situación también a provocado un análisis sobre el papel de la Iglesia Católica dentro del estado costarricense.Efectivamente el hecho de que la Iglesia Católica, por mandato constitucional sea la religión oficial del estado, ha provocado disconformidades con algunos sectores sociales, ésta iglesia se encuentra inmersa dentro de decisiones y posiciones políticas o de estado, que para el pensar de algunos/as, rivaliza con el discurso de protección a los derechos que la misma constitución y la legislación nacional e internacional, protegen.
Aunque han sido varias las iniciativas para que Costa Rica se convierta en un estado laico, no existe la voluntad política para presentar ante la Asamblea Legislativa una reforma a la Constitución, ya que es la única vía posible para hacerlo, dicha iniciativa debe ser aprobada por dos gobiernos consecutivos. Debemos recordar que la Iglesia Católica y el Estado, están históricamente vinculados, tanto así que el estado crea un presupuesto específico para apoyar a la iglesia, de la misma forma la iglesia participa en decisiones políticas y entre otras cosas, cuenta con voz y voto dentro del sistema formal de educación.El poder de la Iglesia Católica en las decisiones del Estado, se ha visto reflejado en algunas políticas que fomentan el "rescate de valores" y la protección a la familia nuclear tradicional, por lo que los intentos de diversos sectores para impulsar un estado que garantice el reconocimiento de derechos a diferentes poblaciones, a sido opacado por la re-incorporación de las ideologías conservadoras y castrantes. Aunque dentro de la Iglesia existen corrientes progresistas, estas no cuentan con el poder que tiene la corriente tradicional.
Algunas de nuestras investigaciones nos sugieren, que aquellas poblaciones en situaciones de desventaja social se encuentran más vulnerables a comportamientos autodestructivos, por lo que no es extraño encontrarnos a estas poblaciones con altos índices en suicidios o intentos suicidas, un constante abuso en el consumo de alcohol o drogas, y en general, una mayor incidencia a exponerse, consciente o inconciente, a situaciones de peligro por acción u omisión.El antagonismo entre los discursos democráticos y equitativos de un estado de derecho y la realidad que vive la población costarricense, genera disconformidad entre los diferentes sectores, de la misma forma un país en deterioro por los altos grados de delincuencia y corrupción, provoca incertidumbre en la población, reaccionando negativamente a cualquier propuesta innovadora de cambio, esto significa, que los avances en la construcción de un estado más equitativo, con mayores garantías para todas las personas por igual, se ve opacado por la necesidad de sentirse "seguro/a" dentro de las ideologías conservadoras, por lo que es inevitable caer nuevamente en un retroceso social, de no ser que el pueblo tome decisiones positivas hacia un cambio progresista, esto es, en forma esquemática, los siguiente:














