Pederastia y Abuso sexual infantil
De acuerdo a un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos fechado en el año 2000, en Costa Rica, experimenta un aumento en la explotación sexual de niños/as y adolescentes. Un estudio de la OIT señala que hay, al menos, 212 niñas siendo sexualmente explotadas en forma comercial en San José, el PANI, por su parte, informa que al menos 40 familias se mantienen "alquilando a sus niños/as a turistas sexuales".
Los medios de comunicación costarricenses indicaron, recientemente, que Costa Rica compite por el, nada honroso, primer puesto en turismo sexual en el mundo.Muchos niños/as son coaccionados, secuestrados, vendidos y engañados/as o sometidos a distintos tipos de tráfico para encuentros sexuales. Algunos/as pueden ser empujados a la prostitución por la necesidad de sobrevivir en las calles, mantener a sus familias o para adquirir ropa y otros artículos.
La pobreza es un factor crítico del crecimiento de la industria sexual infantil, la propagación del VIH/SIDA también provocó un aumento en esta explotación, debido a que los hombres buscan cada vez más, mantener relaciones sexuales con mujeres y hombres más jóvenes, con la idea de que ellos y ellas tienen menor posibilidad de haber contraído el virus.En nuestro país se estima que hay 3,000 mujeres y niñas empleadas formalmente como prostitutas en la capital (ECPAT) y Amnistía Internacional documenta un numero cada día mayor de violaciones contra los niños/as en el mundo, violaciones que van desde golpes y abuso sexual, hasta tortura y asesinatos.
Los niños/as en estas situaciones se enfrentan a un futuro de crimen, prostitución y muerte violenta, generalmente prematura.Algunos efectos del abuso sexual en los y las menores:
- Problemas de sueño
- Cambios en los hábitos de comida
- Embarazos no deseados a edad muy temprana
- Vivir con miedo
- Sentimientos de culpa
- Baja autoestima
- Hostilidad
- Depresión y angustia
- Conducta de riesgo social
- Ideas suicidas
- Aislamiento y marginación
- Repulsión o compulsión al sexo
- Conocimiento y comportamientos sexuales no acordes a la edad
La denominada Pedofilia o Pederastia no es más que otra forma de nombrar el problema del abuso sexual de niños/as y adolescentes por parte de adultos que los/as utiliza y les instrumentaliza para su intereses y fines sexuales.
Este comportamiento de abuso de poder puede ser heterosexual, homosexual o ambas, en la que la persona adulta se gana la confianza y el cariño del/de la menor, es por ello que el cargo que ocupa esta persona adulta tiene gran importancia en la concreción del acto pedofílico.La Convención de los Derechos del Niño, manifiesta en su Artículo 19 que:
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.
2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos de malos tratos al niño y, según corresponda, la intervención judicial.El Artículo 27 señala que:
1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.2. A los padres u otras personas encargadas del niño les incumbe la responsabilidad primordial de proporcionar, dentro de sus posibilidades y medios económicos, las condiciones de vida que sean necesarias para el desarrollo del niño.
3. Los Estados Partes, de acuerdo con las condiciones nacionales y con arreglo a sus medios, adoptarán medidas apropiadas para ayudar a los padres y a otras personas responsables por el niño a dar efectividad a este derecho y, en caso necesario, proporcionarán asistencia material y programas de apoyo, particularmente con respecto a la nutrición, el vestuario y la vivienda.Y otros...
El Colectivo gay/lésbico de Reivindicación Política de Costa Rica, nacido hace pocos meses en nuestro país (feb 02), manifiesta abierta y claramente su rechazo a cualquier práctica criminal contra los niños/as y reiteramos que todo niño/a tienen derecho a ser protegido/a contra la explotación y el abuso sexual, sin importar la investidura que cargue quién la cometa.Manifestamos abiertamente nuestro repudio a los actos criminales cometidos por los clérigos católicos y cualquier persona que utilice su poder sobre los/as menores.
Exigimos a las autoridades nacionales, detener la instrumentalización de nuestros niños/as y se investiguen a fondo y con prontitud las denuncias realizadas por abuso infantil, restando toda importancia a la investidura del o de la criminal.Demandamos el cabal cumplimiento, por parte de todas las instituciones sociales, incluida la Iglesia Católica, de los compromisos adquiridos por el país para la protección de nuestros niños/as, en la Convención de los Derechos de los Niños ratificada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 44/25, de 20 de noviembre de 1989.
Solicitamos a las autoridades en Salud y Educación de nuestro país un abordaje integral para los niños/as víctimas de abuso sexual y/o violencia. Así como la constante fiscalización, monitoreo y adecuación de los servicios prestados y recursos destinados al PANI.Queremos dejar claro de manera categórica, que el Colectivo gay/lésbico de Costa Rica, no promueve, ni busca, ni apoya la legalización de la pederastia (abuso sexual a menores) o ninguna otra forma de maltrato a menores.
San José, mayo 2002












