Yo quiero, puedo y me lo merezco!!!
La historia de las mujeres y particularmente de las lesbianas, ha sido activamente ignorada y reprimida por siglos y la más grande prueba es que somos invisibilizadas en la literatura, las diferentes ciencias y los medios de comunicación, discriminadas, rechazadas, perseguidas y condenadas, nos hacen creer que carecemos de derecho para articular y exigir la posibilidad de satisfacer nuestros deseos y necesidades. Esto entre otras cosas, impide que las jóvenes tengan la posibilidad de considerar la opción lésbica como opción de vida, muchas ignoran nuestra existencia y por ello se sienten aisladas las unas de las otras y separadas hasta de sí mismas, pues no están seguras si habrá otras mujeres como ellas.
Estas múltiples formas de discriminación, nos oprimen al punto de hacernos creer que no tenemos derechos y que es lo normal "vivir" de ese modo. Por ello es tan importante reconocer las formas de opresión que tienen como objetivo, impedirnos crecer y desarrollarnos dignamente. Es necesario buscar un espacio propio que nos pertenece por el hecho de ser seres humanas, para desde ahí hablar de nuestros problemas, pero también de nuestra fuerza, creatividad e independencia, con el fin de unirnos y hacernos tan fuertes como para comenzar a hacernos valer y adquirir, con responsabilidad, el control sobre nuestras vidas. Sin duda alguna, y esta es mi propuesta, para vencer este rechazo y elaborar una identidad positiva, es necesario construir una propia definición real que contrarreste la definición que nos imponen los grupos dominantes, que nos permita desarrollarnos, fortalecernos y empoderarnos lo suficiente para reconocer que el mundo también es nuestro y nos pertenece.












